Cooperativa de comercio justo y ventas en mercados locales

Creación de un centro de transformación de los productos provenientes de las fincas agroforestales y implementación de una cadena de valor de comercio justo.

 

#1 Proyecto de creación de la estructura de comercio justo

Las poblaciónes locales kichwas todavía tienen poca conciencia de las realidades económicas.
En su mayor parte, son pequeños productores, dispersos en un vasto territorio y encuentran dificultades para comercializar sus productos. Sin medios de transporte a los centros urbanos, están sujetos a las condiciones desfavorables de los intermediarios a veces sin escrúpulos.
Es importante tener en cuenta que el desarollo económico, social y ambiental de esas poblaciones requiere la puesta en común de los recursos técnicos locales. La federación de esos productores en asociación como lo hicimos fue un paso esencial para lograrlo ; desafortunadamente, es necesario ir más allá, ganar altura y proponer una solución integral y sostenible.

 

#2 Estudio de viabilidad

Mercado de frutasLa respuesta proporcionada por la asociación Ishpingo, de acuerdo con las comunidades locales, es la creación de una estructura de venta justa ubicada cerca de las fincas. Esa proximidad es esencial para la combinación de recursos técnicos y dispositivos de producción que mencionamos anteriormente.
Para ello, Isphingo llevó a cabo un estudio de viabilidad, cuya primera parte se hizo en 2015. Los primeros resultados de ese estudio fueron realmente optimistas sobre el éxito de esa ambiciosa iniciativa. Desafortunadamente, como era previsible, también revelaron muchas dificultades que superar, como la gran cantidad de productores a federar, las tensiones existentes entre las comunidades, su dificultad para organizarse, la complicada gestión administrativa y finalmente los costos significativos de crear tal estructura.

 

Surtido de frutas exóticasEs importante tener en cuenta que las especies con las que la fundación Ishpingo reforesta, suelen tener ciclos largos que a veces pueden preocupar a los agricultores. Sin embargo, conseguimos establecer acuerdos con ellos. Esos acuerdos les bridan ciertas garantías, como la posibilidad de cosechar frutas de manera durable para el autoconsumo o la venta, asistencia en la venta legal de madera mediante la implementación de planes de manejo forestal y la extracción sostenible de hojas forestales para la producción de aceites esenciales o aceitosos.
La secunda parte del estudio de viabilidad se llevó en 2016. Realizamos un inventario completo de las producciones por especias frutales, en todas las plantaciones realizadas desde 2008 para estimar las capacidades de oferta para el año 2017 y los años siguientes. Cuantificamos el volumen de fruta vendido localmente (Tena) y al nivel nacional (mayorista de Ambato) para determinar qué mercado es el más interesante, pero también para seleccionar les especies con el mejor potencial comercial.
 
Ese estudio nos permitió evaluar:
  Las capacidades de suministro de fruta.
  El mercado y su potencial local y nacional.
  El material necesario y los costos de estructura.
  La calidad, los precios y las características de los productos.
  Los pasos administrativos y legales a seguir.
  Las colaboraciónes y sinergias a poner en marcha.

 

#3 Establecimiento y desarollo de la cadena de valor

La producción y la distribución de muestras de fruta fresca o procesada en pulpa, mermelada y aceites esenciales, nos permitió determinar los precios de venta. Las frutas son compradas a nuestros beneficiarios para ser procesadas a mano.Tarro de mermelada casera La propia fundación Ishpingo promueve esos productos ofreciéndolos de forma gratuita a restaurantes, heladerías, hosteles, verduras, consumidores y diversas industrias. Una vez que los clientes son conquistados por el sabor y las cualidades nutritivas de las frutas y los productos resultantes de la reforestación, es posible comercializarlos.
De esa manera, la venta local resultó positiva : limones en restaurantes de pescados; rambután y salak en los vendedores de frutas; pulpas y mermeladas en hoteles, heladerías y otro restaurantes, así como para particulares.
En 2017, la estructura de ventas de Ishpingo alcanzó una facturación de casi $4,500. Ese es un comienzo prometedor que nos anima a continuar nuestro enfoque. De esta forma, la compra de frutas continúa en 2018 con el objetivo de fidelizar a nuestros clientes y aumentar los volúmenes vendidos.

 

#4 CreaciÓn de un centro de transformaciÓn

Para poder procesar fruta de parcelas agroforestales en pulpas, mermeladas y otros aceites esenciales, la estructura de venta de Ishpingo se equipa gradualmente con el material necesario. Ahora, tenemos una pequeña fábrica real que responde a las normas de higiene y seguridad estandard.
Fábrica artesanal que permite el procesamiento de la frutaLas visitas a cooperativas y centros de procesamiento de fruta, en Salinas de Guaranda en particular, fueron esenciales para evaluar los costos de creación de la estructura de ventas, elegir su estado legal e informarnos sobre los procedimientos administrativos que se llevarán a cabo.
Gracias a un nuevo financiamiento en 2018, Ishpingo comenzó la contrucción de una fabrica cuyos procesos de producción serán más rentables y más respetuosos con las condiciones sanitarias. Estará listo para trabajar a principios del 2019.
También estamos en el proceso de obtener registros de salud para cada uno de esos productos para poder distribuirlos a nivel nacional. Para 2020, esperamos obtener una etiqueta de comercio justo y organicó para exportar nuestros productos. Durante 12 años, los proyectos que ha emprendido la asociación Ishpingo se están realizando poco a poco. Sin embargo, aún tenemos mucho trabajo por hacer para implementar un modelo de desarollo sostenible, ético y beneficioso para toda la población.